Las aventuras de Mia y Kendra
Hannah Petracek*
Había dos amigas que se llamaban Mia y Kendra. Ambas eran muy aventureras y no tenían miedo de nada. A causa de esto, decidieron dar una vuelta por una selva tropical. Las dos chicas conocían el bosque muy bien y sabían qué senderos tomar. Por lo tanto, Mia y Kendra empezaron su viaje. Después de dos horas se dieron cuenta de que estaban perdidas. Era muy raro que no supieran el sendero para alcanzar la cumbre del monte, porque ellas ya habían alcanzado la cima una vez antes. Empezaron a gritar para pedir ayuda, pero no había nadie para ayudarlas.
Debido a la falta de apoyo estaban muy estresadas y agobiadas. Pero, de repente, un oso apareció en el bosque y comenzó a hablar con ellas como si fuera un humano. Al principio tuvieron miedo, pero se dieron cuenta de que el oso era afable, porque el animal no las estaba dañando. Así, siguieron al oso a un alojamiento rodeado de cascadas. El oso les dijo que la vivienda era un refugio para todas las personas en el bosque.
Cuando llegaron al albergue vieron mucha gente. ¡Había una gran fiesta! Estaban muy entusiasmadas y empezaron a bailar cuando, de pronto, hubo un sonido inmenso. En medio del cuarto un tigre apareció de repente. El tigre les dijo que no debían tener miedo y que estaba allí para hacer un anuncio. Les dijo que toda la gente iría a la cima del monte para ayudar a las chicas. Ellas estaban muy emocionadas y le agradecieron al tigre por su apoyo. Luego, toda la gente se preparó para empezar el difícil camino. Así, el tigre y las personas se dirigieron a la cumbre.
Cuando el grupo de gente, encabezado por el oso y las chicas, estaba caminando en el bosque, de repente Kendra y Mia empezaron a oír voces humanas y mirar luces brillantes. Las dos chicas parpadearon y los animales y las personas desaparecieron. Rescatistas y bomberos ayudaban a las chicas a levantarse del suelo. Ambas chicas estaban muy confundidas y no sabían lo que había sucedido. Les dijeron a las rescatistas que estaban perdidas en el bosque y que no recordaban ninguna otra cosa. Pero cuando el grupo de rescate se alejó para hablar en privado, Mia le dijo a Kendra que recordaba el encuentro raro con el oso parlante, el refugio mágico y la magia de todo. Kendra miraba a Mia con incredulidad porque ella no recordaba nada y pensaba que Mia se había vuelto loca.
Las rescatistas les dieron agua y comida a las chicas y les preguntaron si estaban listas para volver a la ciudad. Ellas respondieron que estaban listas y el grupo empezó a caminar. Pero antes de que Mia empezara a caminar, vio los árboles y la tierra del bosque por última vez y pudo ver una huella de pata en el piso húmedo de la selva. Pensó para sí misma que no estaba loca y que sus recuerdos del día eran verdaderos. A lo largo del camino a la ciudad con Kendra y el grupo, Mia se sentía como si tuviera una sabiduría secreta de las maravillas del bosque. Aunque Kendra no recordó el día mágico, Mia valoró ese día increíble y nunca pasaría por alto la experiencia.
*Estudiante de Estados Unidos del curso de Español
Profesor: Edgar Vargas
Universidad de Colorado en Boulder
Foto: freepik.es
Visiten el blog de la revista, donde podrán escribir opiniones y comentarios sobre este artículo:
https://floresdenieve.cepe.unam.mx/blog/index.php/2025/12/28/aventuras-de-mia-y-kendra/

