Un fantasma en la casa
Molly McHalle*
El verano, hace tres años, vi un fantasma en la casa de mi bisabuela en Estados Unidos. Ella vivía ahí sola, pero hace muchos años ahí vivían mis bisabuelos y sus siete hijos, por lo que la casa tiene muchas historias antiguas. Fui con mi familia para ver a mis tías, abuelos y primos en Maryland.
Fuimos a la iglesia, a museos históricos, cenamos mariscos y la pasé con mi hermano y mi prima. Normalmente en verano hacía calor y humedad, pero una noche fue diferente. Hacía mucho frío y estaba oscuro. No dormí nada. Tarde en la noche vi que una persona estaba caminando. Salí de mi cuarto y vi a mi hermano Jack, que tampoco estaba dormido. En el sótano había una mesa de ping pong donde los niños jugaban diario.
Yo no era buena en eso, pero era muy divertido. Cuando estábamos jugando, alguien en el otro cuarto habló. No conocía su voz y Jack paró de jugar. Él me vio. Algo cayó en el cuarto de lavado y escuchamos a alguien caminando cerca de la puerta. Fui a la puerta y encendí la luz. No había nadie. Regresé con mi hermano y ¡la voz en el cuarto de lavado se escuchó otra vez!
Salimos del sótano y vimos a mi padre en la cocina. Yo dije: “¿Alguien murió en esta casa? Creo que aquí vive un fantasma.” Mi padre dijo: “Sí, tu bisabuelo, en la mesa de la cocina.” Interesante. Dije: “¿A él le gustaba jugar ping pong?” y mi padre: “No, pero miraba a los niños jugar en el cuarto de lavado.”
*Estudiante de Estados Unidos del curso de Español 2120
Profesor: Edgar Vargas Blanco
Universidad de Colorado en Boulder
Fotografía: janoon028 en freepik.es
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