Vacaciones de verano con mi hija adolescente
Liling Jiang*
Las últimas vacaciones que tuve viajé a Tailandia con mi hija, en el verano pasado, pero tuvimos una experiencia terrible por comer en una feria.
Antes de llegar allá, le di a mi hija algunos consejos para viajar: “Puedes buscar qué lugares te interesan y recoger las experiencias de los demás en internet”. Le hablé con una sonrisa.
Era su primer viaje al extranjero y tenía mucho entusiasmo por hacerlo. Al siguiente día, todavía no había terminado la búsqueda y las notas que escribió eran complicadas. Yo no entendía nada. No pensé que tuviéramos ideas diferentes; tal vez ella no tuvo paciencia con los consejos que le di. Le hice muchas preguntas: que cómo iría a la isla Phiphi si quería ir, o que dónde tomaría el barco, o que a qué hora se despertaría para empezar el viaje del día, o que qué comida recomendaría...
Y luego puse las fechas: cuántos días en un lugar, y reservé los hoteles y los boletos de avión. Yo le dije a mi hija: “Ahora tienes las fechas. Pueden ayudarte a organizar los lugares y el tiempo; necesitas seguir los consejos mejor”. Ella ya no estaba tan alegre como antes. Pensé que a los niños les gusta jugar, y ella no quería trabajar en la búsqueda de información. Entonces me senté junto a mi hija en el escritorio y le ayudé.
Después de tres días tomamos el avión a Tailandia y todo iba muy bien. El segundo día visitamos muchos lugares, Paknam Temple, Floating Market y Bangkok Yai District. Una noche comimos insectos en una feria en la noche. A medianoche me sentí muy mal, me dolía el estómago y fui al baño muchas veces. No quería ir a un hospital en otro país. Suerte que mi hija no tuvo nunca problemas. Al siguiente día tomaríamos un autobús a otro estado, Pattaya. No tuve energía para tomar el autobús, por eso cambiamos a un taxi; fue caro, pero menos caro que cancelar la reservación.
No supe en cuántos días mejoré, pero continuamos la jornada. En todo el viaje mi hija me cuidó, aunque fue un problema que ella no hablara inglés.
Afortunadamente me sentí bien cuando llegamos a otro estado, Puket. Estuvimos cuatro días allí, remamos en la isla, nadamos en el mar y, finalmente, disfrutamos mucho nuestras vacaciones de verano.
*Estudiante de China de Asesorías de Español 5
CEPE-Ciudad Universitaria, UNAM, Ciudad de México
Imagen: Liling Jiang (Isla Phiphi, Tailandia)
Falta fuente de imagen.
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